como quien hace un balance interminablemente aburrido e innecesario de su semana-mes-año-lustro-década-vida me senté a esperar( sabe Dios qué) en la banca más dura de la comarca, era el contraste del cielo, la paloma ebria y ese deportista con olor a sufrimiento lo único que rodeaba mi estricta y reservada platea.
llené de pretextos mis "no puedo" y de demoras mis" ya voy" , lo único cierto era que necesitaba encontrarme dentro de ese mundo colorido y decolorado, como quien no quiere la cosa, me levanté entre fuerzas ajenas a las de la gravedad(osea mas de 10) y me rendí por un instante(pero sólo por uno)aunque realmente nunca sabremos cuánto es un instante, porque jamás dejará de ser instante y digo ésto porque he tenido instantes muy largos.
también quisiera saber el por qué final, pero lo único que logro saber es que mi cielo se termina y las luces anaranjadas durarán sólo otro instante(nada más)
también quisiera ver otra paloma para ver cuán confiable puedo ser para ellas, pero lo único que logro ver es otro deportista corriendo como si al verme hubiera recordado algún toque de queda...
y ahí quedé como quien toca lo imperceptible y saborea lo inimaginable, buscando en los libros de mi memoria alguna frase que me saque, con la cabeza sobre el hombro de ese instante constituído por un conjunto nulo pero no vacío, permanecí con los ojos brillantes, cual muchacha teatrera con lágrimas artificiales en los ojos o cocinera inexperta cortando cebolla, pero no tenía sentido seguir contemplando mi propio "existo-siento-vivo-sonrío" porque era demasiado real para ser cierto, por un instante más decidí soñar en la pesadilla más hermosa que sólo mis seguridades podrían producir .
y todo para qué? para hacer jaque a mis condenas extraterrestres mientras grito "no hay nadie" desde mi yo interno hasta la sombra del malecón que todos parecen observar desde que esa sombra cortó una llamada que se imponía a ser contestada.
cada vez mas impredecible camina la sombra colorida por las calles decoloradas y sonríe como quien ama el instante que deja atrás y ama aún más el que está a punto de vivir.
porque alguien ya lo dijo mejor en una poesía realista-motivadora que marcó más que mi vida y porque de las situaciones simples nacen las más complejas y divertidas te dejo ir sombrita multicolor, te dejo ir y sonrío después de otro instante.
ruego porque no sea el último.
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